Patchwork

Si echo la vista atrás unos meses hay un juego con más partidas que ningún otro: Patchwork. Eso es gracias, sin duda, a su versión digital. Me ha acompañado en viajes, tiempos muertos y noches de insomnio. Pero dejemos de lado la tecnología. Aquí hemos venido a hablar de juegos de mesa y no de apps para móvil.

Patchwork es un juego para 2 jugadores diseñado por el gran Uwe Rosenberg (Caverna, Agrícola, El Banquete de Odín…), ilustrado por Klemens Franz (Caverna, Gran Hotel Austria, Isla de Skye…) y editado en España por Maldito Games.

¿Qué es eso del Patchwork?

El Patchwork consiste en coser retales o trozos de distintas telas para crear piezas más grandes. En este juego nos dedicaremos justo a eso. A conseguir retales de distintas formas y tamaños y coserlos entre sí para conseguir la mejor colcha.

¿Cómo se juega a esto?

Cada uno de los 2 jugadores dispondrá de un tablero con una cuadrícula de 9×9 y 5 botones (inicialmente) que usaremos como moneda. En el centro de la mesa colocaremos el tablero central en el que contaremos el tiempo que nos queda. Alrededor de éste distribuiremos todos los parches de tela (cartón). Pondremos un peón en cierta posición inicial entre estos parches.

Durante toda la partida siempre será el turno del jugador cuya ficha vaya por detrás en el tablero central. El jugador que menos tiempo haya gastado podrá jugar varios turnos hasta que se coloque por delante del otro. Durante nuestro turno podemos hacer dos acciones:

Pasar

Si no tenemos botones para comprar nuevas piezas o no nos interesa podemos pasar. Avanzaremos nuestro marcador hasta la casilla inmediatamente delante de la de nuestro adversario y cobraremos 1 botón por cada casilla avanzada.

Colocar un parche

Elegiremos un parche entre los 3 primeros situados delante del peón en el sentido de las agujas del reloj. Todos los parches tienen un coste en botones y otro coste en tiempo. Al coger un parche tendremos que pagar esos botones a la reserva y avanzar nuestro marcador de tiempo tantas casillas como indique la pieza. Después moveremos el peón a la posición donde se encontraba la pieza que seleccionamos. Esta pieza la llevaremos a nuestro tablero y la colocaremos en cualquier posición que queramos. Si al mover el marcador de tiempo superamos el de nuestro contrincante pasará el turno al otro jugador. Por el contrario, si no llegamos a superarlo seguirá siendo nuestro turno. Si coincidimos en la misma casilla que nuestro rival no cuenta como adelantamiento. Seguiría siendo nuestro turno.

Algunas reglas extra

Algunos retales que coloquemos en nuestro tablero llevan impresos unos botones. Al avanzar el marcador de tiempo en el tablero central, si pasamos por un botón recibiremos tantos como tengamos entre todas las piezas de nuestro tablero.

También en el tablero central hay distribuidos 5 parches de cuero (cartón) que ocuparían una sola casilla ideales para tapar huecos que hayan quedado en nuestra colcha. El primero en pasar por encima de alguno de ellos se lo lleva y lo podrá colocar en su tablero.

Por último, el primer jugador en conseguir rellenar su tablero un espacio de 7×7 casillas sin ningún hueco vacío conseguirá la loseta de 7×7 que sumará 7 puntos al final de la partida.

¿Quién gana?

El juego termina cuando ambos jugadores llegan al final del tablero central, quedándose sin tiempo. Entonces sumaremos el número de botones (puntos) que tenemos, la loseta 7×7 si la tuviéramos y restaremos 2 puntos por cada hueco vacío en nuestra colcha. Gana el jugador con más puntos.

Sensaciones

Patchwork es un juego bastante “amable”. La interacción con el otro jugador se reduce a impedir que nuestro contrincante consiga ciertas piezas que pudieran venirle bien. Por lo demás cada uno estaremos haciendo nuestro propio “Tetris” intentando dejar el menor numero de casillas en blanco posible.

Es importante buscar un balance entre piezas que tapen muchas casillas y piezas que otorgan botones para no quedarnos descolgados. Si no tenemos retales con botones nos veremos obligados a pasar continuamente para conseguirlos, perdiendo mucho tiempo. Y en este juego el tiempo es igual de importante que los botones.

Una vez sepamos jugar nos llevará menos de media hora una partida y nos veremos obligados a repetir y repetir buscando la revancha. Un juego muy adictivo. Además según vas controlándolo empiezas a jugar más a largo plazo y a calcular las fichas que vendrán y como conseguirlas para tu manta.

Daniel Marco
danielmarco.es@gmail.com
3 Comments
  • Éxito y Error
    Posted at 09:37h, 03 abril Responder

    Patchwork es un juego que nos ha gustado, entretiene bastante y como bien dices con varias partidas la estrategia de pasar para que el otro se acerque al parche y así poder cogerlo tu está muy chula.

    Cuando juegas a El banquete de Odín y ves que la gente se pasa casi más raro colocando sus fichas entiendes porque Uwe sacó un juego sólo de eso. Ya había otros parecidos como Blokus o Calisto (creo recordar) que se quedaban en el puzle superficial de encajar piezas. El componente de los botones y el tiempo es lo que lo hace tan especial.

    Lamentablemente, nosotros no lo sacamos tanto como quisieramos. Parece que lo hemos quemado muy pronto. A ver si lo vuelvo a sacar de la estantería que le de un poco el sol XD

    Gracias por tu trabajo, sigue así.

  • Zulú
    Posted at 13:00h, 02 abril Responder

    Hola!

    en primer lugar felicitarte por la reseña y por comenzar esta nueva andadura como bloguero 😉

    Ahora, al turrón. En mi opinión Patchwork es un juego muy sobrevalorado. El nombre de su autor está claro que le precede e influye en muchos jugones, que parten de la premisa de que están jugando a otra “genialidad” del mismo. Es un juego aburridote, en el que te limitas a coger las fichas que mejor te vienen en cada momento. La estrategia, en las primeras partidas, brilla por su ausencia, teniendo que ser un jugador experimentado para empezar a ver algunas jugadas algo más elaboradas (pero sin pasarse). Si eres un jugador poco experimentado la estrategia será nula y se convertirá en un juego meramente táctico en el que en cada turno coges la ficha que supones te vendrá mejor, principalmente basando tu decisión en si te viene bien para tu tablero (colcha) o no, dejando eso a casi nula y azarosa la interacción con el otro jugador. En contadísimas ocasiones vas a coger una ficha que le viene bien a tu compañero si esa misma ficha no te viene bien a ti…

    Estoy contigo en que es un juego agradable de jugar. A aquellos a los que les guste el tetris y esa sensación de encajar piezas (que ya se había visto en otros juegos), les gustará. También es innegable que es un juego que funciona muy bien con jugadores principiantes, ya que exige muy poco de ellos. Reglas sencillas y, si quieres, juegas con estrategia nula (no te dejas los sesos…). Partidas cortas. Temática para todos los públicos y géneros (aquí es donde creo que está su punto más fuerte). Características que puedes encontrar en muchos juegos.

    La cuestión es que a este juego se le ha dado un hype que para nada responde al juego que es. Autor y temática creo que han sido sus puntos fuertes como producto. Pero hay juegos para parejas mucho más interesantes, enfocados al mismo tipo de público y donde las mecánicas son igual de sencillas pero mucho más innovadoras y atractivas, en mi opinión.

    Saludos!

    • Daniel Marco
      Posted at 19:48h, 02 abril Responder

      Muchas gracias. Siempre, si un juego viene avalado por un autor de renombre es normal que la gente lo tenga más en cuenta. Pero también se ceban más con éste si luego el juego no cumple.

      En mi caso no se trata de hype. Llevaré como 400 partidas en la app (o puede que más) y me sigue gustando. Los juegos que más disfruto son bastantes más duros que este pero no puedo jugarlos con todo el mundo y este sí.

      De todos modos es lógico que haya gente a la que no lo guste. También a mí hay juegos que no me entran y otra gente los adora. Por ejemplo a mí no me va el 7 Wonders Duel. Prefiero este o Batalla por el Olimpo para dos jugadores. Tengo en la lista de reseñas pendientes para 2 también el Hatflings, que creo que me va a gustar.

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